Un entrenador se muestra arrepentido por no haber recogido un trozo de pasto como recuerdo después de una victoria importante. Esto sucedió tras un encuentro en el que su equipo salió victorioso. La emoción del momento fue intensa y ahora considera que debió haber llevado un souvenir peculiar de ese lugar.

El equipo había logrado vencer a su oponente en una instancia clave del campeonato. Ahora, el entrenador reflexiona sobre lo que podría haber hecho de manera diferente después de esa victoria. Más detalles sobre esta historia están disponibles en La Opinión.