Se ha acusado a Rusia de emplear una estrategia compleja para influir en Europa. Esto implica el uso de diversas tácticas, tanto militares como no militares, con el fin de ejercer presión de manera sutil. Los expertos consideran que este enfoque permite a Rusia aumentar su influencia sin llegar a un conflicto directo.

Se sabe que esta estrategia incluye el uso de drones, ciberataques y desinformación. Los analistas han estado estudiando estas tácticas para entender mejor las intenciones de Rusia. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original.