Siete vecinos deben abandonar sus viviendas en un plazo de 72 horas debido a un riesgo cierto para la seguridad. La medida se debe a que sus hogares no cumplen con las condiciones de habitabilidad. Esta situación se produce en medio de una crisis que ha afectado a más de 200 residentes que ya han tenido que abandonar sus casas debido a problemas en el subsuelo.

La causa de esta situación es atribuida a la rotura de una tubería, aunque algunos residentes creen que está relacionada con las obras del metro. La Comunidad de Madrid no ha reconocido esta relación. Los vecinos afectados se encuentran en una situación de incertidumbre y deben dejar sus hogares de manera urgente.

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