Normal, cateto, especial, de tortilla francesa o, entre otros, de roquefort con anchoas. Los camperos de la hamburguesería Mafalda están entre los bocadillos más famosos de toda la ciudad de Málaga . El local abrió en 1985 y, desde entonces, ha dado de comer a varias generaciones.

Las colas eran habituales casi a diario hasta la llegada, el pasado mes de marzo, de las obras del paseo marítimo de Pedregalejo: la plaza donde se ubica su terraza fue levantada al completo como parte de esos trabajos y apenas hay un estrecho pasillo para acceder al local, sin mesas dentro. Les dijeron que iban a ser solo tres semanas, así que decidieron cerrar ese tiempo, pero fuera aún sigue todo manga por hombro y, ellos, sin poder atender a sus clientes. “Apenas han hecho nada en estos meses y es imposible abrir”, explica Herminia Salido, que a sus 56 años lleva 40 ligada al negocio familiar.

“Estoy agobiada por los empleados. Pondré dos velas a la Virgen del Carmen para que, al menos, podamos abrir en agosto ”, afirma la mujer.