Se ha debatido sobre la idea de que ser bueno puede ser visto como una debilidad. Muchas personas han sido educadas para pensar que no ser idiota consiste en considerar las motivaciones ocultas de los demás, especialmente aquellas relacionadas con el interés o la envidia. La envidia se describe como un sentimiento que busca destruir al que se considera más afortunado, sin importar si realmente lo es o no.

Este comportamiento puede tener graves consecuencias y destruir todo a su paso. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la publicación original en El País, que ofrece una reflexión más profunda sobre la buena fe y la envidia.