Salvador Dalí se reunió con Sigmund Freud en una tarde de verano de 1938. En ese encuentro, Dalí llevó consigo el óleo La metamorfosis de Narciso y un poema sobre la paranoia. Stefan Zweig había organizado la reunión y actuó como anfitrión.

Después de que Dalí se marchó, Freud confesó a Zweig que nunca había conocido a alguien como Dalí, destacando su dominio técnico. Se desconocen más detalles sobre la conversación entre Dalí y Freud, pero se sabe que Freud no dio el reconocimiento que Dalí esperaba. En su lugar, Freud emitió un dictamen sobre el pintor.

Para conocer más sobre este encuentro, se puede consultar la fuente original. Más información sobre este evento está disponible en la publicación original.