Menores migrantes no acompañados que son trasladados desde Ceuta a la Península comienzan un proceso de tutelas y amparos. Este camino puede ser complicado y para muchos de ellos termina abruptamente cuando cumplen 18 años. Se sabe que algunos de estos menores celebran su cumpleaños número 18 en centros de menores, donde reciben gestos como una tarta, pero la emoción de la celebración puede ser opacada por la incertidumbre sobre su futuro.

Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada sobre el tema.