En el ámbito institucional, un cambio significativo puede ocurrir cuando una persona con poca estructura normativa asume el control. Esto puede llevar a una pérdida de buen gobierno y a una cultura que permite la corrupción. Un ejemplo de esto se puede ver en una institución deportiva internacional, donde una sola persona puede influir en la ética de la entidad.

La situación actual de esta institución es un caso de estudio sobre cómo la falta de estructura normativa puede afectar su funcionamiento. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada de lo que ocurre cuando una institución pierde su armazón de buen gobierno.