Un ejercicio común para fomentar la creatividad es pedir a un grupo de personas que dibujen una casa. Este ejercicio se realiza en tres etapas, cada una con el mismo objetivo: dibujar una casa. La primera etapa suele producir resultados similares, con casas de tejado triangular y chimenea.

En las etapas siguientes, los participantes suelen dejar volar su imaginación y la creatividad explota. Aparecen dibujos de pirámides, hormigueros y otras estructuras inusuales. Los participantes parecen entender que el ejercicio es un juego y se permiten ser más innovadores.

Para conocer más detalles sobre este ejercicio y cómo se desarrolla, se puede consultar la fuente original. Allí se proporciona más información sobre cómo se lleva a cabo y qué resultados se pueden esperar.