La moda busca ahora influir en nuestro estado emocional. Un nuevo enfoque se centra en utilizar colores y texturas para regular nuestras emociones. Esto supone un cambio respecto a tendencias anteriores que se centraban en colores potentes y energizantes.

Este enfoque busca proporcionar un refugio frente a la sociedad actual, caracterizada por la inmediatez y la hiperconectividad. Los expertos han dado un nombre a esta tendencia: cortisol dressing. Más información sobre esta tendencia y sus beneficios psicológicos puede encontrarse en fuentes especializadas, que profundizan en cómo la moda puede influir en nuestro bienestar emocional.