Un permiso específico creado para atraer a personas que trabajan de forma remota no es considerado válido para ciertas ocupaciones. Cinco instructores de buceo españoles han sido deportados después de que las autoridades determinaran que su permiso no les permitía trabajar en empresas de buceo. Se sabe que los instructores contaban con un visado especial, pero las autoridades lo consideran insuficiente para su ocupación.

Más detalles sobre este caso están disponibles en la publicación original.