Un empresario chino ha sido condenado a cadena perpetua. Se trata de Xu Jiayin, fundador de una empresa inmobiliaria que colapsó. Su caso está relacionado con el mayor desastre empresarial en la historia reciente de China.

Xu Jiayin había desaparecido de la escena pública durante tres años, pero reapareció en un tribunal para escuchar su sentencia. La condena de Xu Jiayin es un desenlace penal para la caída de su imperio. Sin embargo, no resuelve los problemas económicos que dejó la crisis.

La sentencia se ha dictado después de cinco años de investigaciones sobre los excesos que llevaron al desastre. Más información sobre el caso y la crisis inmobiliaria en China está disponible. La sentencia ha generado interés en la economía china y sus posibles implicaciones.