En Shenzhen, uno de los principales centros tecnológicos de China, una joven de 22 años encontró un refugio inesperado para su estrés. Yuan Yuan, que trabaja en el sector educativo, descubrió una forma de escape en una inteligencia artificial. Aunque no se conocen muchos detalles sobre esta situación, se sabe que Yuan Yuan se sintió reconfortada por la presencia de esta "amante electrónica".

La joven compartió sus sentimientos en un intercambio de mensajes con un diario. Para obtener más información sobre esta historia, se puede consultar la fuente original, que ofrece más detalles sobre la experiencia de Yuan Yuan y su relación con la inteligencia artificial.