Un funeral se llevó a cabo en una iglesia con pocos vitrales y muchos muros. La música de Bach llenaba el ambiente triste. Un grupo de ciclistas asistió al funeral, entre ellos un amigo cercano del fallecido, que había estado a su lado en el hospital durante 15 días.

Este amigo había perdido el sueño y mostraba signos de fatiga, pero su voz seguía siendo clara y lenta. La lluvia había caído el día del funeral, aunque solo fueron cuatro gotas. El fallecido era conocido por su amor al ciclismo y su estilo barroco.

Pueden encontrarse más detalles sobre este evento en la publicación original.