Un hombre de 36 años, identificado como César G., hizo una llamada a la policía en un estado de gran agitación. Durante la conversación, se escuchaba a una mujer pidiendo ayuda en el fondo. Los agentes decidieron actuar rápidamente ante la situación de emergencia.

César G. proporcionó una dirección a los policías y les pidió que acudieran allí. Se sabe que es un ingeniero y que se mostró muy alterado durante la llamada, profiriendo gritos e insultos a los agentes que lo atendían.

Más detalles sobre este incidente están disponibles en la publicación original.