Durante la cumbre del G7, se llevó a cabo un intercambio de regalos entre los líderes mundiales. En este contexto, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, hizo un gesto amistoso hacia el mandatario estadounidense. El regalo consistió en una camiseta de la selección alemana, personalizada con el apellido del destinatario y el número 47 en la espalda.

La reacción del mandatario estadounidense fue positiva, ya que recibió el obsequio con una sonrisa y lo mostró a los asistentes presentes en la cumbre. Para obtener más detalles sobre este intercambio y la cumbre del G7, se puede consultar la fuente original, La Opinión. Allí se encontrarán más información y contexto sobre este evento.