Una persona busca su primera vivienda y se encuentra con que la mayoría de los pisos tienen un diseño similar. Estos pisos suelen tener un salón y cocina juntos, una o dos habitaciones y un baño. La persona se da cuenta de que estos pisos parecen estar diseñados para el turismo, más que para familias.

La demanda de viviendas es grande, pero parece que los constructores están priorizando la rentabilidad sobre la necesidad de techo para las personas. Esto plantea la pregunta de si es sensato satisfacer un mercado que busca beneficios económicos en lugar de ofrecer viviendas a quienes las necesitan. Más información sobre esta situación se puede encontrar en la publicación original.