Un grupo de 12 vecinos decidió quedarse en su pueblo durante un grave incendio que arrasó los montes. A pesar del desalojo ordenado por las autoridades, estos vecinos maduros optaron por no abandonar sus casas. Ya habían vivido situaciones similares en el pasado, cuando su pueblo sufrió incendios en 1975, 1992, 1995 y 2004.

El fuego se detuvo a solo 50 metros del pueblo, lo que permitió a los vecinos defender sus hogares. Se trata de un acto de arrojo y determinación por parte de estos vecinos, que rehusaron dejar atrás sus propiedades. Para conocer más detalles sobre esta historia, se puede consultar la fuente original, que proporciona más información sobre los acontecimientos.