Unas pocas decenas de personas viven en una aldea donde hay una capilla dedicada a una santa. Los vecinos consideran a otros santos como sus patronos. Hay varios lugares para recoger agua, como fuentes con nombres propios.

Una de ellas se encuentra cerca de un lavadero. La aldea cuenta con un edificio que sirvió como escuela en el pasado y ahora se utiliza para otras actividades. Se desconocen más detalles sobre la vida en esta aldea, pero se sabe que no tiene un cementerio propio.

En su lugar, hay un lugar especial para los difuntos. Para obtener más información sobre esta aldea y su vida cotidiana, se puede consultar la publicación original.