En Europa, millones de animales viven en condiciones precarias. Se estima que alrededor de 300 millones de animales están condenados a vivir en espacios reducidos, sin apenas movimiento. Esto incluye gallinas, conejos y cerdas que pasan su vida en estas condiciones.

La situación es particularmente difícil para estos animales, que no pueden realizar acciones básicas como abrir sus alas o pisar el suelo natural. Las cerdas reproductoras, por ejemplo, pueden pasar semanas inmovilizadas sobre suelos de rejilla. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que proporciona detalles adicionales sobre la realidad de estos animales en Europa.