¿Cómo narrar lo intangible? ¿Cómo definir aromáticamente un lugar, un cóctel , una experiencia? ¿Si solo pudiéramos utilizar el olfato podríamos saber quiénes somos y qué gustos tenemos?

Desde la antigüedad, los aromas han servido de terapia y medicina. Lo natural nos llega sin previo aviso, los perfumes creados buscan estimular las emociones, identificar y definir. Un perfume puede provocarnos alivio, querencia, desprecio o beneplácito.

Es ese halo que no se ve pero que el cuerpo siente y lo hace suyo. Es lo que envuelve un restaurante, una coctelería , un hotel, una casa.