La organización Amnistía Internacional denuncia prácticas de explotación y coacción por parte de Rusia. Estas acciones se han utilizado para reclutar personas extranjeras y enviarlas a combatir en una guerra. Se consideran violaciones graves de derechos humanos y pueden ajustarse a la definición de trata de personas.

La secretaria general de Amnistía ha expresado su preocupación por la situación de vulnerabilidad de estas personas. Se han utilizado como combatientes en una guerra de agresión. Más información sobre estas denuncias y las prácticas de Rusia se puede encontrar en el informe publicado por Amnistía Internacional.