Un inquilino de Barcelona se enfrenta a la incertidumbre sobre su futuro en la vivienda que ha alquilado durante más de 20 años. La vivienda en cuestión fue originalmente la portería de un edificio en la ciudad. El inquilino ha tenido una serie de contratos que se han renovado periódicamente, con el último contrato incluyendo la responsabilidad de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Ahora, con la tercera prórroga del contrato en curso, el inquilino se pregunta si puede ser obligado a dejar la vivienda en lugar de firmar un nuevo contrato de cinco años. Se desconocen más detalles sobre la situación, pero el inquilino también busca claridad sobre si seguiría siendo responsable del pago del IBI en un nuevo contrato y si el precio del alquiler podría aumentar más del 2% o 3%.