Un acuerdo para renovar el Tribunal Supremo de Justicia ha sido alcanzado entre el Gobierno y la oposición. Este acuerdo es considerado una buena noticia, al menos sobre el papel, ya que busca romper un proceso judicial que ha estado manchado desde su origen. La selección de nuevos miembros del tribunal se abrirá a una comisión independiente, lo que es visto como un primer paso necesario hacia la imparcialidad.

La justicia en el país ha funcionado durante años como un instrumento del poder, por lo que cualquier espacio de imparcialidad es bienvenido. Sin embargo, es importante recibir esta noticia con interés, pero sin ingenuidad. Para obtener más información sobre este acuerdo y sus implicaciones, se puede consultar la fuente original.