La contaminación del agua es un problema grave en varias zonas afectadas por incendios. Los acuíferos y cauces están contaminados con ceniza y material arrastrado por fuertes precipitaciones. Esto ha llevado a que algunos pueblos no puedan consumir agua del grifo.

La situación es crítica debido a la gran cantidad de agua, cenizas y sedimentos que están recibiendo los embalses. Se han declarado niveles de emergencia para hacer frente a los riesgos de inundaciones. Se conocen los nombres de algunos pueblos afectados, como Casavieja, Mijares y Piedralaves, pero para obtener más detalles se debe consultar la fuente original.