Un niño se encontraba en peligro de ahogarse en una piscina. En ese momento, un agente del Servicio de Inmigración intervino de manera oportuna. El agente tomó una acción valiente y se lanzó al agua para auxiliar al niño.

Después de salvarlo, el niño necesitó recibir atención médica de inmediato. Se conoce que el niño requirió una reanimación, pero no se proporcionan más detalles sobre el incidente. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original, La Opinión.