Un agente de ICE enfrenta acusaciones por un tiroteo. Se le había ordenado su liberación después de un período determinado de custodia, a menos que se produjera su extradición a otro estado. El plazo para su liberación había sido fijado en 90 días, y se esperaba que esto ocurriera en una fecha específica.

Sin embargo, se denegó su extradición en Texas, lo que permitió su liberación. Se pueden encontrar más detalles sobre este caso en la publicación original. La situación del agente ha generado interés y se busca más información sobre los acontecimientos que rodean su caso.