La discapacidad y los cuerpos no normativos están siendo representados en museos, teatros y cines. Una artista, Cathy de Monchaux, de 65 años, ha encontrado inspiración en su propia neurodivergencia para crear sus obras. De joven, fantaseaba con ser una princesa que vivía en un castillo en el pueblo francés de Moncheaux, acompañada de un unicornio.

Esta fantasía se ha transformado en esculturas y paisajes de ensueños que exploran texturas suaves y alusiones al cuerpo femenino. Más detalles sobre la vida y obra de Cathy de Monchaux están disponibles. Su historia es un ejemplo de cómo la neurodivergencia puede ser un catalizador para la creatividad y el arte.

La representación de la discapacidad y la diversidad en el arte es un tema que está ganando atención en museos, teatros y cines.