Un cambio significativo en la política hacia inmigrantes irregulares se ha producido. El presidente de Colombia ha dado instrucciones para iniciar operaciones policiales que buscan perseguir y deportar a estos individuos. Esto marca un giro en la política que se ha mantenido durante más de una década.

Se ha ordenado que se priorice la búsqueda de inmigrantes que han cometido delitos, seguidos de aquellos que no tienen su situación regularizada. La deportación es el resultado esperado para estos casos. Más detalles sobre esta decisión y sus implicaciones están disponibles en la publicación original.

La medida ha sido anunciada en un consejo de seguridad, y se espera que tenga un impacto significativo en la política migratoria del país.