Guerra fría a 400 kilómetros de altura: los recelos entre Rusia y EE UU envenenan la Estación Espacial Internacional
<p>Jessica Meir y Jack Hathaway recibieron el pasado viernes 5 de junio una inquietante llamada. Eran las 09.04 de la mañana de la costa este y las autoridades del centro de control espacial de Housto

































