La cárcel emblema de Noboa se enfrenta a una ola de denuncias por torturas y muertes
<p>La última vez que Verónica vio a su hijo fue el 16 de diciembre de 2025. Ella atendía el pequeño puesto de comida con el que sostiene a su familia —un fogón improvisado, unas mesas y sillas de plás


































